Hablamos desde que volvimos a clases en agosto, principalmente por iniciativa de él. No paraba de adularme y me parecía un tanto extraño, aunque era un gusto culposo a la vez. Trataba de sacar a flote a su novia cada vez que decía algo insinuador como invitarlo a mi departamento, pero él se las arreglaba para sacársela de encima.
Un día casi de sorpresa mientras esperaba a que el profesor llegara (y mientras veía mi celular) a las 8:00 am, me saludó con un beso en la mejilla. Casi me morí, lo juro. Su perfume era exquisito y su forma de acercarse había sido en forma fugaz y certera, casi como un animal salvaje. La niña al lado mío, P, quedó creo que igual de impactada que yo y seguramente vio cómo me sonrojé.
Desde ese día me advertí a mí misma que cada vez que él estuviera cerca habría una taquicardia incontrolable seguida de un sonrojo lleno de picardía. Desde ese día nos encontrábamos más de lo común en la universidad, nos veíamos casi todos los días. Desde ese día intenté hacerme notar y programaba mentalmente mis encuentros con él. Desde ese día supe que me gustaba mucho más de lo que esperaba realmente.
Nada podía hacer, yo tenía novio, él tenía novia, no compartíamos ninguna clase y lo único que teníamos en común era que nos gustaba la pizza sin aceitunas y sin tomate. Genial... Hasta que un día me invitó a comer.
Recuerdo que pensé que intentaría algo conmigo al primer acercamiento, pero no. Fue muy ameno conversar con él, me reí mucho y supe cosas de él, como por ejemplo que tenía 25 y yo apenas 21, jaja quién lo diría. Y él también supo cosas de mí.
Me contó la historia de cómo conoció a su novia, de cómo lo engañó su ex novia y que tuvo noches en las que se acostó con chicas sin ningún tipo de compromiso, mientras que yo me había esforzado por mantener mi cuerpo para la persona que amo y en este caso, sólo he tenido relaciones con mi novio. No sabía si agradecer o escapar de tanta sinceridad por parte suya, pero al menos parecía que decía la verdad.
"¿Te vas a casar con él?" me preguntó, y yo, tratando de salir del shock, me reí y respondí "¿Qué tipo de pregunta es esa?... Pero sí, probablemente". Nunca entendí la finalidad de aquella pregunta y sigo preguntándomela hasta ahora. Pregunté lo mismo y respondió "Yo creo, B es una buena mujer" y luego habló de la gran fiesta que daría en su boda.
Es un poco chocante saber que aún recuerdo las canciones que sonaron en la radio aquel día. Es chocante saber que recuerdo con detalle qué hablamos. Es aún más chocante saber que mi novio sabe qué vi en él y sin siquiera contarle.